martes, 26 de noviembre de 2013

Mi vida, mis sueños.

El momento en el que pones tu vida en manos de otra persona es tan peligroso... A partir de ahí dejas que te controlen, que decidan por ti, que sueñen tus sueños y que piensen cosas que ni tan siquiera tu imaginarias.

Si os digo que a mi nunca me ha pasado esto os miento. Me pasa constantemente, me dicen de lo que soy o no soy capaz, lo que puedo lograr y lo que es mejor que ni siquiera intente, lo que debo decidir y con lo que debo dejar de soñar. Es ese el instante en el que me di cuenta de que algo tenía que cambiar. Y es que tengo que aprender a confiar más en mi misma, en mis decisiones, en mis habilidades, en mi.

Si no nos dejan soñar, si permitimos que alguien nos diga en que podemos creer y en que no, estamos perdidos. Entonces ya no nos quedará nada por lo que luchar, y ¿para que estamos entonces? Nos convertimos en meros títeres cuya función ni siquiera sabemos cual es. 

Mi consejo es que creáis en vosotros mismos, que soñéis, que luchéis por lo que queráis. A fin y al cabo el no siempre lo tendremos, no? 

Hoy no os puedo decir mucho más porque el cansancio no me lo permite, pero mañana nos vemos otra vez. A la misma hora, en el mismo lugar.

Grandes sueños, Zoe.

P.D.: "Existen derrotas, pero nadie está a salvo de ellas. Por eso es mejor perder algunos combates en la lucha por nuestros sueños que ser derrotados sin siquiera saber por qué se está luchando." Paulo Coelho.


No hay comentarios:

Publicar un comentario