lunes, 6 de enero de 2014

PASIÓN Y VIEJAS COSTUMBRES

Buenas noches.

Estaba sumergida en mis pensamientos cuando me he dado cuenta de que el blog esta empezando a coger un color que no me gusta nada... Se supone que escribo porque me gusta, porque me relaja y porque quiero ¿no? Pues entonces no le encuentro ningún sentido a lo que estoy haciendo la mayoría de días de escribir en los últimos 20 minutos, porque entonces no disfruto nada... Me doy prisa simplemente para que haya algo publicado en ese día, por cumplir un propósito ( una entrada diaria) pero ¿Qué son los propósitos sin la pasión que nos lleva a querer cumplirlos?

Hoy estoy pensativa, como os he dicho antes, y me he parado un momento a analizar lo que estoy haciendo con mi vida. Tampoco lo he pensado durante mucho tiempo porque sino me daría cuenta de muchísimas cosas que quiero cambiar y no tengo tiempo físico para hacerlo así que me he dado cuenta de un par de cositas nada mas.

Una de las cosas es el hecho de marcarnos propósitos como si tratáramos de decirle al mundo: Eh tu! Si tu! Mira todo lo que voy a hacer este año! ¿De verdad intentamos impresionar a alguien? Ya os digo que esta es tan solo la opinión de alguien que quizás no entiende mucho la vida pero igualmente son mis ideas y quiero compartirlas con vosotros.
Yo creo que la razón por la cuál fracasamos constantemente a la hora de alcanzar nuestras metas es porque falta algo realmente importante detrás de ellas, y es la pasión.
No impresionamos a nadie con nuestros objetivos y eso se debe a que todo el mundo se marca los mismos, y yo la primera.

Este año estudiaré mas. Este año me iré de viaje a algún lugar con mis amigas. Este año llevaré una vida saludable. Conoceré gente diferente y encontraré el amor. Este año leeré mucho y además aprenderé cosas nuevas como un idioma o así. Ahorraré dinero. Ayudaré a los demás y lo más importante de todo: NO DEJARÉ COSAS SIN TERMINAR.

Si la mitad de vuestros propósitos para este año están en esa lista no os preocupéis porque es normal, ya que todo el mundo se pone los mismos año tras año y cuando no lo consiguen no hacen nada para cambiar. Con un simple "este año será diferente" lo arreglan todo.

Tampoco creáis que la solución a vuestros problemas está en cambiar vuestros propósitos porque no es esa la cuestión. El problema está en que escribimos en una lista sin pararnos a pensar, ponemos cosas que probablemente carecen de importancia en nuestra vida y que nunca vamos a lograr porque no queremos lograrlas en realidad.

TENGO que hacer esto, TENGO que acabar aquello... No se trata de que tenemos que hacer. La vida está llena de personas que a lo largo de nuestro camino nos dirán que tenemos que hacer y que no, pero en cuanto a nuestros propósitos esa no es su función. Cuando pensemos en nuestras metas debemos pararnos a pensar que es lo que queremos. Que es aquello por lo que vamos a luchar hasta conseguirlo, aquello en lo que vamos a poner toda nuestra pasión y nuestro empeño porque realmente queremos lograrlo y aunque no lo tengamos que hacer nos da igual, porque es algo que nos gusta y punto.

Nos pasamos la vida haciendo cosas sin darnos cuenta de que el tiempo pasa... Un día nos levantamos y nos preguntamos que es lo que ha pasado, porque dejamos de hacer aquellas cosas que nos hacían felices y no sabemos encontrar una respuesta.

Yo cuando era pequeña solía escribir poemas siempre. Cada vez que escribía uno nuevo corría a mostrárselo a mi madre que con gran orgullo me felicitaba y me regalaba una gran sonrisa que decía 'creo en ti'. Mis padres le contaban a toda la familia lo bien que escribía y que acabaría siendo toda una poetisa. Amor de padres supongo, pero me encantaba escribir...Todas las navidades escribía un poema para ponerlo en las postales que mi hermano hacía y se las enviábamos a todos nuestros familiares que al recibirlas, llamaban a mi casa diciendo que eran poemas preciosos. Supongo que no eran para tanto pero a mi me APASIONABA escribirlos. Creo que a veces debemos volver a la infancia para darnos cuenta de las cosas que hacíamos ya que eran sinceras y quizás estaría bien retomar viejas costumbres. Un día dejé de escribir sin ninguna razón, hace años que no escribo en las postales de navidad y me duele en el alma ya que no sé porqué.

¿En que momento decidimos dejar de hacer algo que nos gusta y nos hace felices?

Ahora he vuelto a escribir y me hace realmente feliz ya que cada día que pasa quiero escribir más y más.
Lo que intento deciros es que si encontráis algo que os apasiona no lo dejéis escapar porque son esas pequeñas cosas las que nos dibujan una sonrisa cada mañana.
Marcaros las metas que sepáis que vais a cumplir porque queréis cumplirlas realmente y porque os apasionen.
Pasión, que palabra tan bonita ¿verdad? Hoy una amiga me ha hablado acerca de todo este tema de las vocaciones y de descubrir aquello que nos apasiona y esto es lo que yo he pensado .
Espero que mis palabras os hayan ayudado a replantearos vuestras metas y...

Suerte alcanzándolas, Zoe.

P.D.: "Ante el sentimiento del deber enmudecen las más rebeldes pasiones". Immanuel Kant.





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